Primer paso para la limpieza emocional

Llevar a cabo una eficaz limpieza emocional conlleva enfrentarse a esa «basura» que anida en nosotros. Es un proceso a menudo doloroso, que nos resistimos a afrontar. Pero si queremos ser creativos y vivir en Paz es un paso imprescindible.

Desde niños hemos venido absorbiendo como esponjas todo aquello que se decía o hacía a nuestro alrededor. Hemos hecho nuestras, las creencias, limitaciones, miedos y tendencias de otros, que a su vez tomaron de quienes les rodeaban. Eso se ha venido repitiendo en el tiempo, así que imagina que tienen de ciertas en su mayoría. Esto no significa que no seamos responsables, lo somos. A esas creencias, les hemos dado además nuestro tinte personal con nuestras propias experiencias y nuestra forma de mirar el mundo. Nos las hemos creído y al hacerlo, fuesen correctas o no, hemos provocado un resultado en nuestra realidad. De hecho, el 99% de lo que hacemos y decimos es obra de nuestro subconsciente. Todo eso genera un montón de basura. Entiendo por «basura» todo lo que ya no nos sirve. Tendrá una parte «venenosa» y realmente muy dañina, pero la basura no es ni mala ni buena, puede molestar pero también se convierte en abono, en este caso para nuestro crecimiento.

Cuando tiras la basura en casa ¿por qué lo haces? porque huele, molesta, infecta… ¿la quieres en tu vida? ¿no verdad? Entonces por qué empecinarnos en seguir huyendo de ella, por qué ignorarla como si no estuviera ¿De qué sirve ponerse una mascara para no olerla? ¡que incómodo! Vale ya de hacer como que no está.

Tarde o temprano, vas a tener que hacerlo y cuanto antes te remangues y levantes la tapa del cubo mejor para ti y para los demás. Lo puedes posponer eternamente, incluso dejarlo para otras vidas, pero se consciente de que ahí seguirá, también, eternamente, repito, e-ter-na-men-te. Que si, ya lo se, sacar la bolsa del cubo para atarla y tirarla da asco y apesta, da miedo, Pero si dejas un dolor, un problema, un pensamiento ahí macerando, solo conseguirás que cada vez surjan más y más dificultades en tu vida en una progresión geométrica que además afecta a otros también.

Realizar una limpieza emocional implica responsabilizarse de nuestra basura, por una lado, para no condicionar también a los demás con nuestros miedos y nuestras creencias, para no dejar otro pastel más grande a los que vengan detrás, y por el otro para que nos podamos liberar de ella y tener una vida plena y mucho más coherente. Por lo tanto, no sirve de nada echarle la culpa a nuestros ancestros, padres, a la sociedad, a los políticos o al tiempo. Tirar balones fuera te deja sin poder sobre tu vida y le cuelgas el marrón a otro.

El filtro es nuestro y hay que poner atención. Una atención plena, acechando. Lo que sientes es tuyo, no lo provoca otro aunque tu creas que si. El primer paso para limpiar basura emocional que nos está complicando la vida es: aceptar que está.

A menudo nos desvivimos por ayudar en la limpieza emocional a otros y dejamos la nuestra para luego. Nos empecinamos en cambiarles, o en ayudar desde el amor incondicional, pero siento decir, y lo se por experiencia propia, que hasta que no lo hagas tu, no ayudarás a nadie. ¿Quieres que tu hija sea más feliz? ¿Más responsable? ¿Más sana? empieza por ti. Es un ejemplo que puedes extrapolar incluso al sistema ¿quieres políticos honestos? Se honesto tu también en tu día a día hasta en lo más pequeño. Empieza por ver tu basura. No pasa nada, todos la tenemos, todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras. La cuestión es que no hace falta que siga ahí.

¡Ya toca vivir mejor, con más paz, amor y abundancia! Ya toca descargar la mochila.
Entra en tus miedos, en tu rencor, en tu tristeza, en lo que sea que te esté jorobando la vida y respíralo. Abrázalo. Tienes derecho a sentir. Acepta que está ahí. Eres un Ser pleno, que tiene algunas cosillas que trabajar, como todos. No te justifiques, no te de pereza, no te de miedo, respíralo, es normal, obsérvalo. Déjalo estar y una vez que ya lo has visto, saca la basura. No esperes más. No ignores lo que sientes, no te resistas.

Lo mejor de hacerlo, lo mejor de trabajar tu limpieza emocional, ¡lo que te va a encantar!, es que aceptando lo que ya tienes, solo con este primer paso, el de aceptar que determinada basura emocional está ahí, no hace falta que haya un segundo. Es decir, que la hace desaparecer. Querer hundir eso en lo más profundo de ti no hará que desaparezca. Se agravará. Pero si aceptas que está ahí podrás trabajar con ello. Cuando haces consciente tu miedo al compromiso, o la falta de perdón por algo o hacía alguien, o que una persona muy amada ha dejado este plano y te entregas a la aceptación, a veces solo asumiendo que eso está ahí y dejando de esconderlo y de resistirse hace que haga: ¡PUF! Y desaparece. La haces consciente y entonces, a veces, la magia del Universo hace que desaparezca por si sola, en un clic. Y si no es así, aunque tarde más, te aseguro que disminuirá el sufrimiento, te sentirás más ligero o más ligera, con menos peso, y serás capaz de crear soluciones y realizar acciones de forma más inteligente y mucho más creativa. Cambiará tu entorno. Tendrás las riendas de tu vida porque tendrás otra visión de ella. Cambiarás tu. Acepta lo que hay, si tu quieres. De todas formas, yo se que finalmente lo harás, así que cuanto antes mejor. Por último ponle el broche de oro agradeciendo que esa basura estuviera ahí para experimentar y recordarte que esta realidad es pura ilusión y la creas tu con tus pensamientos, así que elije lo que piensas. Conviertela en abono.

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