Oir no es Escuchar

 

OÍR es percibir con el oído los sonidos y ESCUCHAR es prestar atención a lo que se oye.

En bastantes escuelas muchos niños se aburren. Se utiliza un “modo de enseñar” que obvia como aprender a escuchar. Solo les obligan a callar y oír, a no molestar, a no interrumpir.  Cuando oigo tal vez memorizo, cuando escucho, comprendo y aprendo, y eso me da la libertad de integrarlo, si me sirve, o desecharlo. En la escucha es posible el discernimiento.

Estar callado no implica estar en silencio. Callar obedece al miedo (a hacer el ridículo, a no gustar) o a una imposición de otro. Estar callado es no emitir sonidos, sin más. La boca puede estar callada pero la mente quizá no. Si solo se está callado y no en silencio, existe un ruido mental infernal, un dialogo interior que distrae y aparta del mensaje y de conectar con el interlocutor. No se escucha, si estando callado, la mente está elaborando juicios y respuestas mientras el oído oye. La mayoría de los problemas en cualquier tipo de relación se gestan gracias a que no se sabe escuchar. La falta de escucha genera malentendidos y despierta creencias y memorias limitantes.

En silencio la mente no está comparando con el pasado o adelantando respuestas en un futuro ilusorio, eso es solo estar callado. En silencio, en la escucha, la mente está presente.

El silencio es escucha, es contemplación. Escuchar requiere entrar en un estado de presencia, de estar en ese momento y no en ningún otro. Escuchar es prestar atención plena, con los sentidos, con todo el cuerpo, en silencio.

Escuchar es cuidar el silencio, propiciarlo, cultivarlo, amarlo. Es dejar apartado nuestro ego, nuestras resistencias. La escucha lleva implícita la humildad, la conexión con el propio corazón y con el del otro. La escucha es el motor de la sabiduría, de la creatividad, del equilibrio, del amor incondicional. Vivir con plenitud requiere de escucha. Vamos a escuchar más y a oír lo necesario, que de ruido exterior e interior, vamos sobrados y no hay sonido más hermoso que el de un corazón abierto a entender, a escuchar.

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