Por una escuela para la Paz

¿Cómo sería la vida humana, la sociedad occidental actual, si se educara para profundizar en el «sentir» y saber gestionarlo?

Si en la vida se distinguen aquellos que destacan por cualquier cualidad, ¿por qué se educa de manera tan plana en lugar de valorar al individuo y potenciar sus dones desde la alegría y la creatividad?

Si no ha funcionado con nosotros, si este tipo de educación no ha provocado más que competición, consumismo desbordado para suplir carencias, nos relacionamos para adquirir del otro, esperando que llene nuestros huecos y vemos separación con respecto a los seres que nos rodean, con respecto al planeta entero ¿por qué continuar con el mismo modelo?

¿Cómo es posible que la escuela sea un arma masiva que aniquila el deseo de aprender, de conocer, de crear de un ser humano, cuando su misión debería ser justamente la contraria?  porque el deseo de explorar, la curiosidad, es un don innato con el que todos nacemos mientras que los niños se aburren y ven estudiar como algo negativo en cuanto llevan un tiempo asistiendo a la mayoría de las escuelas. Nos hablan de paz y nos educan para ver un competidor en nuestros compañeros. Nos obligan a compararnos cuando todos somos seres únicos en el Universo. Jamás oímos la palabra AMOR en ninguna asignatura, sencillamente no conviene a un sistema que nos adoctrina y manipula en provecho de unos pocos.

Recomiendo ver esta película «La Educación Prohibida» que nos habla de todo ello y nos propone nuevos modelos. Porque la escuela, la educación, deberían servir para construir la PAZ.

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